Muuuy bien! Como muchos de los morbosos amantes de la historia sabréis que entre los mayores asesinos se encuentran los más famosos como Hitler o Stalin... pero también hay otros, situándose en la edad media, disfrutando del poder nobiliario que les daba su nacimiento! Ellos son personajes como Vlad Tepes (el verdadero Drácula), Elisabeth Bathory (la demente condesa sangrienta) o Gilles de Rais (el mayor pederasta de la historia) también llamado Barba Azul

BIOGRAFÍA! Fiel apoyo de Carlos VII, se ganó el título de Mariscal con una pronta edad! Era una máquina en las guerras porque había recibido una severa y exhaustiva educación militar. Descendía de una de las más ricas y poderosas familias de Francia y a los 11 años ya era el hombre más rico de todo su país. Sin embargo, la vida no sería tan dulce y tranquila para él! Juana de Arco, su verdadero amor, fue quemada viva en la hoguera sin que él pudiera hacer nada, así que cogió una terriiiible depresión y se encerró en su castillo de Tiffauges. Entonces comenzó una serie de crímenes en contra de la Iglesia Católica desafiando a Dios por sus malvados actos.

Para divertirse, ordenaba que se montaran unas suntuosísimas fiestas, las cuales le valieron la mayor parte de su fortuna. Especialmente pobre para su condición, hizo traer a alquimistas famosos de todas las partes de Europa tratando de transmutar la piedra filosofal, la cual le daría el oro eterno! Sin embargo esos hombres eran unos farsantes, así que cuando el noble comenzó a desquiciarse le dijeron que tenía que hacer un pacto con el diablo (de hecho la leyenda cuenta que él puso en su testamento como beneficiario de su castillo y pertenencias al diablo).

SU PRIMER CRIMEN Y LO QUE VINO DESPUÉS (tachachán) Como requisitos para el pacto con el diablo, le cortó las muñecas a un niño después de haberle sacado los ojos, el corazón y toda la sangre del cuerpo. Pero en vez del diablo lo que apareció ante él fue la revelación de un amor desbocado por la crueldad hacia los menores!

Se cuenta que mató a más de 200 niños, la mayor parte de ellos de Nantes y los pueblos de alrededor de su castillo. Solía invitar a los niños mendigos a entrar en su castillo donde eran violados y desmembrados por sus seguidores.

El mismo Gilles contó en alguna ocasión como disfrutaba visitando la sala donde los chicos eran a veces colgados de unos ganchos. Al escuchar las súplicas de alguno de ellos y ver sus contorsiones, Gilles fingía horror, le cortaba las cuerdas, le cogía tiernamente en sus brazos y le secaba las lágrimas reconfortándole. Luego, una vez se había ganado la confianza del muchacho, sacaba un cuchillo y le segaba la garganta, tras lo cual violaba el cadáver.

También disfrutaba masturbándose delante de los horrorizados niños o bebiendo la sangre de los heridos mientras los violaba repetidamente. Cuando terminaba, coleccionaba sus cabezas, perfectamente maquilladas y cuidadas por uno de sus sirvientes. Una vez tenía suficientes cabezas, celebraba un concurso de belleza con sus seguidores.

Cuando el duque de Bretaña lo acusó de sus actos, él se vanaglorió de ellos delante de todo el mundo, soltando su famosa frase antes de ser quemado en la hoguera:

"Yo hice lo que otros hombres sueñan" ¡¡Grotesco! ¿no?